18 abr 2012

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Germán Ferrer  entrevistó durante los años 2002 y 2003 a los belverinos sobre sus recuerdos de la Segunda República, la guerra, las colectivizaciones agrarias y la represión franquista. Antonio Lachós lo acompañaba con su cámara para poner rostro a esa masa anónima de la que se alimenta la historia y a la que, hasta entonces, nadie había dado la palabra. Este libro es el resultado de ese trabajo humilde pero necesario.
En la recuperación de su propia memoria, estas gentes no se permiten la heroicidad gratuita, ni se construyen un pasado glorioso. Cuentan las cosas como las vieron, contentos de poder hablar pero críticos con todo lo sucedido. Se limitan a perseguir sus recuerdos. Tal vez porque, salvo los exiliados en Francia, no tienen una conciencia clara de la magnitud de los hechos ni les estuvo permitido construirse una identidad revolucionaria y romántica basándose en esos acontecimientos. No hay odio, ni pretenden ajustar cuentas, no tratan de imponer su visión de los hechos ni justificar lo sucedido. Su franqueza se sostiene en que lo sucedido es lo a ellos sucedido y su humildad se niega a considerarlo extraordinario.
A pesar de que casi todos simpatizaban con las ideas anarquistas todos juzgan sus propios recuerdos con escepticismo  porque la gran mayoría de ellos eran campesinos con muy poca cultura pero con una clara conciencia de esa falta de cultura que les hacía mirar las cosas con cautela. Cuentan lo que ocurrió sin ambages, con esa honestidad de las gentes del pueblo que es reproducida por el autor de un modo casi oral otorgándole al texto toda la autenticidad que trasmiten esas voces de gente sencilla y de bien.
El diseño, por supuesto, es otra genialidad de Oscar Baiges.
Salud a todos y seguiremos informando a los seguidores (si los hay)

3 mar 2012

¿Empresa Cultural?



La editorial Ánimas del Huerva ha recibido un cuestionario que aparecerá en una especie de suplemento cultural o algo así. Es justo decir que hemos recibido tal cuestionario porque Oscar Senar estaba metido en el ajo y ha pensado en echarnos un cable para difundir la palabra del Huerva.
En él se refieren a nosotros como empresarios culturales. Aguantando la risa hemos tratado de contestar con honestidad. Es curioso que de las respuestas se deriva algo así como una especie de declaración de principios. También es una manera de agradecer a toda la gente que colabora con nosotros desinteresadamente y a los que se sientan de alguna manera partícipes de esta cosa que alguien ha dado en llamar empresa cultural. Las preguntas eran estas:

¿Por qué te has lanzado a trabajar en una iniciativa cultural?
¿A qué consiste tu proyecto? ¿Qué planes tienes a corto plazo?
¿Cuál es la fórmula para sacar adelante esta iniciativa en momento de crisis?

Las respuestas son estas:

23 feb 2012

Ánimas Del Cinca


Este fin de semana las Ánimas del Cinca marchan sobre el Huerva. Cuentacuentos del  tío Rosario y teatro del gran Burbuja.
Y la verdad es que da que pensar algo que el sabio Tomassino ( el único individuo con título de sabio a pesar de estar en lo cierto cada día menos que un reloj parado) venía apuntando estos últimos años. ¿No es un poco sospechoso que haya tanto genio en ese pueblo de la ribera del Cinca?
Como siempre me ha perseguido un inquietante complejo de tonto, el sabio me puso un símil que yo pudiera comprender. Uno de fútbol. ¿No crees que sería muy raro que Maradonna, Zidane, Di Stefano, Baggio, Cruyff, Pelé y Paquete Higuera hubieran nacido en la misma calle de un pueblo de unos mil habitantes?
Y el reloj parado dió la hora.
Así que si esperan alguna genialidad belverina, hablen con otros. A mi que me registren. Lo único que puedo aportar ¿a mi favor? es algo que el sabio de mofletes anteriormente citado suele decir sobre todas las cosas que escribo o hago: Para haberte criado en un pueblo de la ribera del Cinca, no está mal.
En fin, vayan al Teatro de las Ánimas y colaboren en la manutención de estos pobres desgraciados.
Salud a todo el mundo y que le den por culo al Euro.

20 dic 2011

Rosencof y la resistencia de Tusitala


Iba a poner en estos días tan entrañables un par de cuentos de Navidad. Pero no me convencen. Al primero le falta algo. No se muy bien el qué. Si lo supiera ya lo habría puesto. El segundo me gusta más pero es un poco sórdido. Así que pasamos de cuentos de Navidad para invocar al espíritu de Tusitala.
Tusitala era el nombre que los aborígenes de los mares del sur le dieron a Robert Louis Stevenson. Significa “el que cuenta historias”. Es algo que narro en la función de cuentacuentos “El gigante y las estrellas” y no voy a repetir aquí. Tusitala murió en Samoa el tres de diciembre de 1894 tras años de enfermedad. No faltará quién diga que su salud estaba tan jodida por su afición a la bebida. En fin, cada uno…
En una carta escrita un año antes decía: “durante los últimos catorce años no he conocido ni un solo día de salud. He escrito enfermo, he escrito con hemorragias, he escrito con estertores de tos, he escrito con la cabeza dando tumbos.” Supongo que no podía hacer otra maldita cosa. Eso es la resistencia de Tusitala.
Me viene a la punta del bolígrafo Salman Rushdie y los tres millones de dólares con los que Jomeini puso precio a su cabeza. Y acude también el ánima de Dostoyevski de vacaciones en Siberia o escribiendo luego toda su vida asfixiado por las deudas, el alcohol, la epilepsia, la muerte de su hermano, la manutención de sus sobrinos, la muerte de su mujer y los abusos de los editores. Hasta tal punto que decía que escribía como atado a una mesa con unos grilletes. Y llega más tropa. Llega Federico García Lorca, y Primo Levy, y Bertol Brecht, Reynaldo Arenas, Roberto Saviano y tantos y tantos escritores torturados, perseguidos y silenciados que merecen pertenecer a la noble estirpe de Tusitala. 
Teresa Fonseca, una amiga de Julio, ha escrito una historia sobre Mauricio Rosencof, escritor uruguayo brutalmente torturado en la dictadura. Desde aquí lo nombramos caballero de la orden de Tusitala. Esta es la historia que Teresa nos mandó sobre la resistencia y el arte de contar cuentos:

8 nov 2011

20 de Noviembre



La triste pareja Rubalcaba-Rajoy lleva tantos días dando por culo con su campaña electoral de los cojones que igual aún nadie se ha enterado que el 20 de noviembre hay otros eventos. Tengo entendido que a los críos no nos dejan votar. Así que a mi plin. Pero si alguno de ustedes es tan cruel como para hacerse acompañar por sus hijos a participar de la pantomima ésa de democracia, compénsadles al menos llevándolos después a ver algo serio. Será en la sala Morrisey, a las doce de la mañana. Ros Beret representa el sábado 19 y el domingo 20, su función “El gigante y las estrellas” para niños de todas las edades.

26 oct 2011

Memoria y demora



Durante los últimos años, mi colega Germán se ha dedicado a entrevistar a abuelos de Belver de Cinca, para que contasen sus recuerdos de los años treinta. La labor ha sido larga y de no ser por ella, la mayoría de esos hombres y mujeres hubiera muerto sin dejar testimonio de esa época crucial en el siglo veinte español.
Junto al fotógrafo Antonio Lachós hicieron una lista de las personas a las que querían entrevistar. Todos los seleccionados habían sido perdedores de la guerra. Alguno, aun sin participar en la contienda dada su juventud, pertenecía por derecho y, sobre todo, por represión, al bando de los vencidos. Cuando alguien les preguntaba por qué no entrevistaban a nadie del otro bando la respuesta era siempre la misma: “Han tenido cuarenta años para contar e imponer su versión de los hechos”.

21 sept 2011

Volvemos por nuestras fans



Habrá quién diga que muchas vacaciones son para una editorial que acaba de nacer pero es que esto de la literatura da mucho dinero. Un auténtico fenómeno literario se ha llegado a decir por ahí de nosotros. Cómo se puede ver en la fotografía, se podría decir que se han quedado incluso cortos.
Terminada la primera temporada va siendo hora de hacer balance. A pesar de ser una editorial casi invisible, nuestra primera obra ha obtenido una gran acogida de público y crítica y, por qué no decirlo, una gran resonancia en el panorama narrativo. Descontando las oficinas centrales de las Ánimas, los números no engañan: